Continúa la cuenta regresiva para los Goodwill Runners que el 18 de abril correrán el Maratón de Boston.

Andrés Mauricio Espitia Espinosa, luego de su experiencia en 2014, y con un año de ausencia debido al nacimiento de su hija, volverá a recorrer los 42195 más legendarios del calendario mundial.

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“El plan específico para este 42K es diferente a lo que veníamos trabajando. De lunes a domingo. En la semana trabajamos fondos, velocidad, ascensos, intensidades, fartlek, recuperación activa y entrenamiento funcional. Todo en busca de mejorar cada día, siempre planificado y buscando un objetivo grupal y personal”, comenta el “Coachito” Espitia, que se desempeña como entrenador asistente de GWR.

“En los entrenamiento funcionales hacemos ejercicios de fortalecimiento de diferentes partes del cuerpo; son sesiones intensas de 45 a 60 minutos en Baransu, a cargo de Carlos Ramirez los lunes y viernes. Trabajamos pierna, espalda, bíceps, tríceps, pierna, abdomen en fin todo cuerpo, la verdad sale uno muerto de la clase pero veo y siento que nos ha ayudado mucho para cumplir esa meta y sueño que cada uno tiene”, explica el atleta de 38 años que lleva cuatro años y medio en el grupo.

Los Bostonianos llevan más de 20 días sin uno de descanso absoluto. “A medida que pasan los días las sensaciones aumentan,  te vas sintiendo más fuerte, encontrando el nivel y me da hasta pensar en ser cada vez mejores. No es fácil pero con el grupo que estamos entrenando se siente uno en familia, el día q alguien está mal los demás le ayudamos a pasar el mal rato y al final todos cumplimos con nuestros entrenamientos. Me siento orgulloso de ser parte de este grupo y del equipo GWR. Todos nos mandan buena energía, están pendientes de cada cosa”, confiesa Andrés que sentía ser bueno en los ascensos pero en esto momento es la parte del entrenamiento que más le cuesta.

 

“Tengo días y días. En unos me siento muy bien fuerte con ganas y termino el entrenamiento con las mejores sensaciones, en otros no tanto. En ese momento es cuando se habla con el Coach, quien mira cómo cuadrar algo para tu bienestar sin dejar de perder capacidad pero con mucho cuidado de no tener alguna lesión. En este momento contamos con una plataforma para los entrenamientos en donde se lleva el registro de los entrenamientos, si se cumplen o no y esta plataforma también te puede ayudar a ver como es tu comportamiento sobre el esfuerzo, la fatiga y otras variables que son importantes”, explica Andrés sobre cómo lleva la carga a nueve semanas del evento. “Poder entrenar con Will te da la posibilidad de aprender mucho. Tener a tu coach al lado corriendo, sufriendo, hablando, es motivador. Que en el camino te corrija, “ojo como estás pisando, saca pecho, el braceo”,  son cosas que suman en un entrenamiento y que sin darte cuenta cada cosa va sumando a tu favor. La relación coach-pupilo se fortalece y ayuda a crear lazos de amistad más fuertes”, agrega.

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Andrés Espitia admite que sacrifica tiempo con su familia para cumplir con la tarea, se deja de dar algunos gustos en a la hora de comer buscando ser lo más prudentes con la comida y la bebida, pero sobre todas las cosas que se ha vuelto monotemático con Boston, ya que su vida gira en torno a la carrera.

“Aspiro a volver a sentir esa sensación cuando sales de la meta y ver a muchas personas apoyándote, tener una buena marca en la carrera, un nuevo record personal y disfrutar cada paso, llevar en tu corazón las personas que te han apoyado para que este sueño sea realidad”, concluye el “Coachito”, que logró su PB de 2:56:40 en la edición 2014 del Maraton de Boston.

 

Aún parece lejos, pero cada vez falta menos para la carrera. Acompaña –y déjale tu mensaje de aliento- a los GoodWill Runners en su periplo hacia el gran objetivo del año.