Angélica Maldonado participó de San Diego Rock and Roll Marathon. En la 19º edición del evento californiano la auxiliar de vuelo de 37 años optó por los 21K, camino a su debut maratoniano el próximo mes de octubre en Chicago.

 

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

“En Febrero de este año, sentadas en la playa de Huntington Beach post Surf City Half Marathon, decidí junto a mi amiga  Natalia Vélez-Guerrero correr San Diego.  Aunque la ruta no era tan plana, la ciudad es hermosa y es donde nació la versión de las carreras de Rock and Roll; eso la hacía especial y así fue.

Apenas llegue a Bogotá fui a la compañía donde trabajo con mi carta de solicitud de vacaciones para Junio, reservé el hotel en San Diego y empecé a entrenar con miras a mejorar mi tiempo en media maratón (Miami en 2:15:23).

Desde Marzo del año pasado comencé a entrenar con los GoodWill Runners y de la mano del coach Will Vargas esto empezó a tener forma. Antes de Miami yo entrenaba sola, basada en planes de entrenamiento que consultaba por internet. Creía que era muy difícil ingresar a un grupo de running por que los horarios en mi trabajo son diferentes todas las semanas y a veces un poco complicados. Desde el inicio procuré seguir mi entrenamiento tan al pie de la letra como podía. Correr con los GoodWill Runners es lo mejor que me ha pasado, desde el primer día me hicieron sentir muy bien sin importar que era la última que llegaba en los entrenamientos. Este equipo es una familia, llena de gente maravillosa que le encanta correr y que te contagian con esa adrenalina en cada entreno sin importar el día, la hora o el clima.

Cuando no estaba en Bogotá hacía lo que decía mi plan en la ciudad que estuviera. La ventaja es que para salir a correr solo necesitas unos buenos tenis y las ganas de hacerlo. Por suerte la mayoría de las ciudades a las que voy son súper amigables con los runners. El plan incluía fartleks y trabajo en subidas. Nunca había hecho eso antes, además del fortalecimiento dirigido a las articulaciones y músculos que usamos cuando corremos. Dos semanas antes de la carrera corrí Allianz 15K en Bogotá y me sentí muy bien. Sentí que estaba lista para correr mi quinta media maratón.

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

Tres días antes de viajar tuve una reunión con el Coach, donde  me dio todas las indicaciones posibles desde que empezar a comer desde ese momento hasta el día de la carrera, me explico muchas cosas que no tenía ni idea y pensé: ¿Cómo pude terminar mis carreras antes, con todo lo mal que comí y con la preparación tan pobre que tuve? Will me pregunto qué tiempo estimaba hacer y le dije sin pensarlo, menos de dos horas, me miro fijamente y me dijo: ‘¿quieres volver de San Diego feliz o triste?’. Le respondí que feliz. ‘Ah bueno entonces tomemos las cosas con calma y hagamos un plan de carrera con el que llegues feliz’, me dijo que empezara a correr a un pace de 6:10 y que lo mantuviera por los primeros 6K,  luego bajara a 6:00 y  al final rematara a 5:50; así podría tener un tiempo de 2:07 y eso era muy bueno para lo que había hecho hasta ahora, que todo era un proceso, que no habían presiones.

El 3 de Junio empezaron mis anheladas vacaciones y ese mismo día viaje a Los Ángeles y al día llegué a San Diego y de inmediato pase por la feria donde recogí la camiseta y el número. Visité todos los expositores, inevitable, pues las ferias deportivas que organizan estas carreras son súper completas y se encuentra de todo. Luego cena de carbohidratos en la tarde-noche con amigos corredores y al hotel tempranito para alistar todo: la avena para desayunar en la mañana, los geles, el outfit, etc. Después de un sueño profundo de siete horas, nos levantamos dos horas y media antes de la salida de la carrera, desayuno #1 y 40 minutos después desayuno # 2 y así cada 40 minutos como dijo el coach, luego salimos hacia el Down Town.

Ni bien llegamos y quería entrar al baño pero las filas eran interminables a pesar de haber muchísimos baños. Luego tocó entrar al corral y hacer la última comidita antes de salir. Estaba tranquila, me sentía fuerte, con mucha emoción. Antes de la partida empezamos a hablar con gente colombiana que nos encontramos ahí, eso me distrajo un poco, pero luego vino el pitazo y a correr. Comecé a mirar mi reloj para llevar el control del pace. Siempre me dejo llevar por los demás corredores y empiezo muy rápido y luego estoy muerta unos kilómetros más adelante. Por primera vez fui súper juiciosa con el ritmo los primeros 6K. Corrí a un promedio de 6:10 y cuando vi el kilometro 7 empecé a aumentar mi velocidad. Corrí entre 5:50 y 5:40 hasta el kilometro 18, chequeando el reloj de vez en cuando y disfrutando de la alegría de la gente de San Diego. No estuve ni un kilometro sola, la gente salía a alentar a los corredores, ofrecían comida, agua, jugo, y hasta whiskey.

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

Angélica Maldonado en los 21K de San Diego

La ruta no es fácil, son muchas subidas y bajadas muy empinadas, pero siempre que empezaba a trepar alguna pensaba ‘esto es como en el Parque Nacional, soy fuerte, si puedo, aquí voy’. Durante todo el recorrido estuvo Natalia apoyándome, dándome aliento y tomándome fotos, fue maravilloso contar con su compañía. Cuando llegue al kilometro 19 me sentí fuerte, miré mi reloj y pensé ‘voy súper bien, lo voy a lograr!!’. Aceleré, luego me alcanzo Natalia y me grito: ‘Angie dale, solo queda una vuelta al Virrey’. Recordé las madrugadas con los monstruos y las princesas con las que entreno a las 5 AM y fue adrenalina pura porque hice los dos kilómetros más rápidos de mi vida a 4:48. Alcé mis brazos feliz y crucé la meta en 2:04:46 (11 minutos menos que en Miami). Mire mi reloj, sonreí, lo logre hice menos del tiempo del esperado, tome mi medalla y pensé que esto hasta ahora empieza, todo es un proceso y gracias al entrenamiento enfocado he mejorado montones. El running me ha enseñado que soy capaz de hacer grandes cosas, que debo estar orgullosa de mi cuerpo por lo que es capaz de hacer y que llegar a la meta requiere paciencia y trabajo duro. La próxima meta: Chicago Maratón, será mi primera vez en los 42K, y estoy segura que de la mano de mi coach y con la compañía de este equipo será una experiencia única.

Gracias a todas las personas maravillosas que estuvieron pendientes de mi, que me dieron su apoyo incondicional, a mi equipo GoodWill Runners a mi coach Will Vargas”.

 

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