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DAVID MEDINA SE PREPARA PARA LOS 42K DE LIMA

El domingo 15 de mayo se disputará el Maratón de Lima. El evento de la capital peruana además de los 42K cuenta con una media maratón y un circuito de 10K.

David Medina Medellín empezó a correr recién casado en el 2012 cuando pesaba 93 kilos. A finales de ese año, luego de sufrir como nunca su primera media maratón, se sumó a GWR luego de una charla reveladora con el coach Will Vargas, con quien llegó a completar proezas que nunca había pensado llegar a hacer.

El diseñador industrial lleva dos maratones en su haber; debutó en Los Ángeles en 2014 con 3:51:38 y el año pasado, tras no poder correr en París ni Lima, completó los 42K de Chicago con 3:23:53, su mejor tiempo hasta el momento.

 

762673-1044-0041s¿Cómo nació el sueño de correr el Maratón de Lima?

La verdad es que desde el año pasado tengo en la cabeza la idea de lograr el tiempo clasificatorio para clasificar a Boston. El año pasado estaba muy fuerte pero por varios temas no lo logre. Al final terminé hablando con PataCoach, quien me propuso prepararme e ir a Perú. Acomodé mi cabeza y me enfoqué en esta carrera esperando que todo marche a la perfección. Empecé la preparación específica en enero.

 

¿Cómo fue el entrenamiento para la carrera?

El entrenamiento fue duro, trabajamos desde enero con el equipo. Debo confesar que con el trabajo fue un poco difícil lograr completar todas las sesiones, pero logré realizar al máximo todos los entrenamientos. Inicialmente fueron semanas de 50 a 60 km, y el volumen se fue incrementando hasta las últimas donde los entrenos llegaron a sumar entre 130 y 140 km semanales.

 

2015-12-22 22.18.45¿En qué consistieron las sesiones?

Tenemos varias sesiones en distintos terrenos. Hice trabajos de miles y street fatlek, para mejorar la velocidad, días con kilómetros en ritmos bajos para recuperación, los sábados ascensos con fortalecimiento y los domingos fondos largos. Esta vez combiné algunas sesiones de fortalecimiento e incluí algunos días con cuestas  para tener mayor resistencia para el recorrido de Lima, ya que la segunda parte de la carrera va en un ascenso progresivo.

 

¿Qué es lo que más disfrutaste en todos estos meses?

La verdad que todo, me encanta correr. Es un espacio donde no tienes que preocuparte de nada, sientes que mejoras y que puedes seguir adelante y que, pese a los obstáculos y dolores, sigues adelante. Eso es lo que te hace crecer cada día como atleta y como persona. También disfruto al estar con el grupo que, más que equipo, son mis amigos y mi familia. Con ellos paso gran parte de mi tiempo y comparto con ellos cada logro.

Lo que más me cuesta es madrugar después de un día largo de trabajo largo. Los miles en El Virrey son mi némesis, tienen un ascenso que de no ser por mi equipo y las ganas no termino.

 

2013-09-08 09.57.27¿Crees que la humedad pueda influir en tu performance?

Es mi mayor preocupación porque no he corrido muchas carreras en ambiente húmedo. Puede ser un factor que influya en mi objetivo, pero voy con la cabeza fuerte.

 

¿Cómo vas a encarar las últimas semanas de preparación?

Estos últimos días estoy entrenando las últimas series de mil metros, manteniendo los ritmos de carrera, cuidándome con la alimentación para mantener mi peso, muy bien hidratado. También con masajes para aliviar la carga, y ando en algunas sesiones de fisioterapia para mejorar algunos dolores que he tenido por algunas sobrecargas de entrenamiento. Ya espero el momento de sentarme con el coach para armar el plan de carrera.

 

¿Qué tan importante es tener la guía de Will y el acompañamiento del grupo?

Es muy importante. Will más que mi coach es mi amigo. Es una guía en este largo camino, sus regaños son los que me ayudan a cada día levantarme de la cama para salir a correr y cada uno de mi equipo, que también me ayudan a crecer y ser mejor deportista. Cada uno un ángel cuando vas en el terreno dándole y sumando kilómetros.

 

¿Qué sacrificio haces para entrenar para Lima?

Dejar de pasar tiempo con mi familia, por algún entreno, aunque mi familia entiende el tema. Privarme de comer algunas cosas que me gustan las semanas previas a la carrera, pero la verdad mas que sacrificios, este deporte me ha dado satisfacciones, como perder más de 25kilos, bajar mis tiempos, ser mucho más activo, y mejorar en muchos aspectos de mi vida.

 

 

2016-01-08 08.33.37¿Cuál es objetivo para ese domingo?

Voy a buscar clasificar a Boston, con un tiempo de 3:06:00 ya que por mi edad necesito menos de 3:10:00 y por el corte tengo que ir un par de minutos abajo.

 

¿Qué consejo le das a los runners que quieren mejorar, ir por distintos desafíos pero aun no se deciden a encarar un plan de entrenamiento guiado por profesionales y con un acompañamiento integral?

Lo primero es asesorarse, ir a algún sitio especializado y comprar los zapatos que son para tu tipo de pisada. Un entrenamiento guiado es la mejor opción, ya que mejoras tanto es tu forma de correr, nutrición, estiramientos, etc. Además cuentas con un equipo de gente que comparten tus metas, y te ayudan a mejorar. La mejor opción es salir a correr, para no volverse sedentarios, y siempre guiarse de las personas idóneas.

 

Acompaña a los Monstruos y Princesas que estarán en Lima con tu mensaje de aliento.

FORTALECIMIENTO POST RUN: Caja de Saltos

Realizar el fortalecimiento inmediatamente después de correr, o de una sesión rápida, te ayuda a entrenar tus músculos y tu mente con el fin de lograr un cambio de ritmo extra y poder, incluso cuando estés cansado, rematar al final de tus competiciones.

 

CAJA DE SALTOS
Ideal para fortalecer los glúteos e isquiotibiales. Este ejercicio puntual no te llevará más que un par de minutos y te dará más potencia a la hora de acelerar en los metros finales.

Al terminar tu trote detén el reloj, hidrátate, si es necesario abrígate y prepárate para tu trabajo integral con foco en el tren inferior.

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salto

.¿CÓMO HACERLO? Colócate detrás de la caja de ejercicios (puede ser un cajón, un step con distintas escalones o el banco de un parque) con los pies a la altura de los hombros y los brazos en posición para equilibrar. Dobla tus rodillas, extiende tus brazos detrás de ti y sube de un salto a la plataforma, aterriza con tus rodillas ligeramente flexionadas. Regresa a la posición inicial y repite de seis a ocho veces.

 

¿Realizas fortalecimiento como parte de tu rutina? ¿Probaste este ejercicio? Coméntanos que te pareció.

LA PRINCESA AZTECA DEL BOSTON 8

Parece mentira que no hace mucho tiempo se decía que las mujeres eran el sexo débil. Para los machistas prehistóricos que aun defienden esa teoría, Mónica Gómez es la prueba irrefutable que esa teoría es falsa. Su destacada participación en el Maratón de Boston el pasado lunes 18 de abril, como parte del Boston 8, sirve de ejemplo y motivación para muchas princesas que se suman al running.

 

IMG-20160502-WA0048“La preparación para esta carrera fue intensa y muy demandante. Requirió mucho esfuerzo físico y mental al tener que luchar contra el cansancio, los días de dolor y las mañanas en las que hubiera preferido dormir un poco más. A diferencia del entrenamiento que hice para mi otro maratón puedo destacar que este requirió de mucho más tiempo y fue mucho más exigente en cuanto a distancias y velocidad”, comenta la runner de 25 años.

“Al ser una pupila a distancia no pude compartir las sesiones de carrera y fortalecimiento -como lo hacía la mayoría de los #Boston8-, por lo que el proceso fue algo que tuve que reservarme para mí misma. Lo ventajoso fue que pude controlar al 100% mis tiempos entre trabajo, vida social y entrenamiento”, confiesa Moni, que lleva un año como GWR.

La previa al evento fue una mezcla de emociones, sentía nervios, emoción, dolor y agobio para la Boost Girl de adidas México en 2015. “La noche previa dormí fatal, me desperté sudando a media noche, quizá por los nervios, quizá por la emoción. Esa mañana camine tranquilamente observando a todos aquellos que nos disponíamos a recorrer los 42K que, preparados o no, son siempre un gran esfuerzo físico y mental. Al llegar a los buses en Boston Common, me topé con algunos mexicanos que había conocido en el vuelo hacia la ciudad días antes, así que tuve una gran compañía desde este momento y hasta minutos antes de partir”, relata. “Pensar que algo malo podía ocurrir con mi cuerpo me estresaba; tanto esfuerzo y dedicación no servirían para nada por algo que estaba completamente fuera de mi control”, agrega la fondista que comenzó a correr a los 17 años, luego de varios años en el triatlón y una infancia como nadadora.

IMG-20160502-WA0050Ya en el poblado de Hopkington  disfrutó mucho las carpas y el tiempo antes de la salida. “Traté de concentrarme en mi estrategia y como combatiría esos momentos en los que te cuestionas ‘¿Porque estoy haciendo esto?’. Al ser mi segundo maratón me sentía un poco novata, no recordaba mucho la sensaciones ni aquello que pasaba por mi cabeza durante mi debut en Montreal. Sin embargo, iba el doble de preparada que en el pasado y eso ayudó a mi confianza y a que al momento de la partida no pensara en otra cosa más que en llegar a la meta habiendo disfrutado mi recorrido y con el único objetivo de lograr un nuevo PR”, rememora la fondista que posee un record de 1:27:11 en 21K realizados en Toronto.

“El recorrido fue increíble! Mi plan de carrera era, como el de muchos, no dejarme ir en la primera mitad para poder soportar las subidas que decían “terminaban con cualquiera”. Lo respeté, pero con todo y eso mi paso de 4:20 de los primeros 27K fue difícil de mantener en la parte final. La organización me pareció excepcional. Había orden, respeto, coordinación y desde mi punto de vista, nunca hizo falta nada para que los corredores nos sintiéramos tranquilos incluso con semejante cantidad de gente. Disfrute los gritos y el apoyo de la gente durante toda la carrera como nunca antes lo había hecho. Si, hacía un calor infernal pero los constantes abastecimientos de agua hicieron de esto un contratiempo más pequeño”, explica Gómez.

 

“El muro de la Loma Rompecorazones no fue el que más me hirió y creo que deberían cambiarle el nombre a la subida que está entre los kilómetros 25 y 26. Esa sí que es larga, pesada e hiriente. ¿Porqué nadie te previene de esa?”, reflexiona sobre las cuestas que acumula el circuito. “Los metros finales fueron muy duros. Debo decir que toda la carrera estuve al límite de sufrir un cólico, que a lo mejor  me hubiera dejado fuera de la carrera o hubiera añadido unos 10 minutos más a mi tiempo final. El dolor se sentía, los cuádriceps estaban muy lastimados y mis pantorrillas me decían a gritos que estaban a punto de acalambrarse. Me hubiera encantado poder cerrar como una campeona pero creo que ese esfuerzo extra hubiera sido más malo que bueno”, confiesa Moni que alcanzó la meta en  3:16:19, apenas 30 segundo menos que en su primera maratón.

IMG-20160502-WA0047Reconozco que “Esta ruta es mucho más complicada que la que la que se presenta en Montreal y, comparado con los resultado de las mujeres a nivel general, creo que fue un muy buen tiempo aunque como todos, me hubiera gustado bajarlo aún más”, reconoce la atleta que aspira a participar en el Maratón de Berlín el próximo mes de septiembre.

“Creo que con el simple hecho de estar diciendo esto dos semanas después de terminar un ciclo tan demandante esto significa que si, disfrute mucho de toda la experiencia y que sí, soy adicta a todos esas emociones y sentimientos que correr y competir traen consigo. ¿Por qué? los retos y las metas son lo que le dan sentido a mi vida”, remata la princesa azteca.

ENTRENAMIENTO: Fortalecimiento post run

No solo de kilómetros vive el corredor. El fortalecimiento es fundamental a la hora de mejorar la performance y evitar lesiones. Hay ejercicios que se recomiendan antes del estímulo y otros ideales al finalizar la corrida para mejorar la habilidad de contraerse más bruscamente, incluso cuando estás fatigado.

 

FONDOS EN MOVIMIENTO

Este ejercicio puntual no te llevará más que un par de minutos y te ayudará a conseguir brazos más fuertes para impulsarte más rápido.

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Después de hacer una corrida o fondo detén el reloj, hidratate, si es necesario abrígate y prepárate para tu trabajo integral con foco en el tren superior.

Posicionado como si fueras a hacer flexiones de brazos, levanta tu mano izquierda y acércala por abajo hacia la derecha. Después lleva tu pierna izquierda hacia tu pierna derecha. Mueve tu mano derecha – como en la imagen- hacia fuera y acompáñala de tu pierna derecha.

Haz un fondo normal y cinco movimientos con fondo en cada dirección.

 

¿Realizas fortalecimiento como parte de tu rutina? ¿Probaste este ejercicio? Coméntanos que te pareció.

BOSTON 8: Juan Pablo Calviño en el Maratón de Boston 2016

El argentino Juan Pablo Calviño, como parte del #BOSTON8, el lunes 18 de abril se colgó su primera medalla de un Major Marathon al completar los 42195 metros más legendarios del mundo.

 

A continuación su crónica de la 120º edición del Maratón de Boston:

 

“Cuando comencé a correr en 2004 me entusiasmaban todas las distancias y disciplinas. Con el que fue mi primer entrenador tenía conversaciones sobre ese tema y más de una vez, al decirle que quería correr triatlón, carreras de aventura, en la pista y la calle, me proponía optar por un coach que pudiera darme todo eso. Con él tuve la chanche de aprender de atletismo puro y desempeñarme en la pista, el cross-country y la calle. En aquel tiempo veía el maratón como algo aspirasional, pero muy lejano. Una cosa es correrlo y otra muy distinta volverse fanático de la distancia.
IMG_20160418_151325402En tiempos de internet, pero sin todas las posibilidades de acceso a las redes sociaes y el streaming, era todo un hallazgo conseguir transmisiones en vivo o diferido de los 42K en el mundo. Las noticias no volaban como ahora, pero me encargaba de conseguir todo. El maratón de Boston siempre llamó mi atención. Su tradición, su mística, la necesidad de clasificar con un tiempo lo llenaban de un halo de grandeza por sobre los otros majors que se imponen a fuerza de presupuesto y publicidad. Durante años, el tercer lunes de abril para mi, y un grupo de amigos, era “asueto” obligatorio porque nos ocupábamos, sea como sea, de ver Boston y comentar lo sucedido.

Cuando en 2010 me recibí de maratonista, comencé a soñar con algún día correr la distancia en todas partes del mundo. Boston, por supuesto, formaba parte de la lista, pero ni se me cruzaba en los planes. En todas estas temporadas logré el tiempo clasificatorio, pero el foco estaba puesto en otros asuntos, por lo que ni me ocupaba de averiguar sobre el tema. En más de una conversación con los chicos del grupo los escuchaba hablar con desesperación de Boston y los tiempos para entrar y no podían creer que en seis años nunca haya optado por entrar al evento.

Finalmente, como quien no quiere la cosa, Will Vargas me dio la noticia que en 2016 iba a formar parte del equipo GWR que viajaría a Boston a por los 42K. La noticia me emocionó hasta las lágrimas. Siempre digo que hay que tener cuidado con lo que uno desea, porque un día se cumple y llega el turno de hacerse cargo. Luego de la pretemporada, enero y febrero en Buenos Aires suele ser un horno con humedad. Hace tiempo había decidido no preparar más maratones en abril para evitar el calor, pero Boston era la excusa máxima para romper la promesa.

Hace dos años que entreno a distancia con GoodWill Runners. Soy un poco solitario en los entrenamientos y con uno o dos amigos que me acompañen en algunos kilómetros, ya tengo suficiente compañía; no necesito más. Los días que cuesta encontrar el horario, formar parte de Boston 8 fue la motivación extra para hacer lo posible para salir y no dejar una X en el plan. Los monstruos en Bogotá y la princesa en México, todos los días, me maravillaban con sus entrenamientos matutinos y eran el combustible para que yo pueda salir a última hora de la tarde o directamente de noche para evitar la ola de calor.

Con algunas molestias físicas y varios contratiempos, pasaron las semanas, y llegó el día de viajar. Pisar Boston el jueves previo a la carrera fue una victoria en sí misma. Las calles llenas de runners, los locales con carteles de aliento, la gente de la ciudad pendiente del maratón.

campeonesAcreditado como prensa, tuve la fortuna de ver la cocina del evento, todos los detalles que a los corredores le pasan por encima. Charlar con los organizadores, entrevistar a los atletas, visitar los lugares a los que poca gente tiene acceso fue como estar en Disney para un apasionado como yo.

El domingo previo al maratón finalmente estuvimos todos juntos. Fue un placer compartir esas horas con el grupo, comer, pasear por la expo y pasar las horas a la espera del disparo. El Coach nos pasó el plan de carrera y luego respondió las dudas de cada uno. Recién a la noche, cuando llegué a mi habitación, abrí mi bolsa y tuve el kit oficial que adidas Colombia nos tenía preparado. Contar con la indumentaria, igual a la de los elite, estampada con el logo de Boston 8, hizo que me termine de conectar con lo que estaba por suceder un par de horas más tarde.

Sin duda, mis compañeros se encargarán de describir la previa a la largada en detalle. Por mi parte comentaré que la logística y seguridad por parte de la B.A.A. va más allá de lo que uno pueda imaginarse si solo ha competido en eventos sudamericanos. Igual, dicho por veteranos con más de cincuenta maratones a lo ancho de todo el planeta, lo de Boston en descomunal y nada lo supera.

A las 10 AM el corral cinco de la primera ola, en el que me encontraba, comenzó a moverse tímidamente. Al minuto ya estaba trotando y 60 segundos más tarde pasaba por la alfombra y comenzaba a recorrer mi primer Major.  Es desopilante correr a 4:12 y que malones de gente te pase como si estuvieras parado. El entusiasmo y la bajada hace que todos salgan a full y es el momento en el que toca controlarse para no gastar de más. Pensaba correr con un tshirt debajo del singlet, pero decidí descartarlo debido al tímido calor que se comenzaba a sentir. En la milla ya me estaba arrojando agua en la cabeza y así fue hasta pasados los 30K.

Sin tanto mirar el reloj, enfocado en las sensaciones y el esfuerzo, fui superando alfombra tras alfombra cada 5K, a sabiendas que mis seres queridos estarían pendiente de mi paso. El aliento del público es un arma de doble filo; te brinda ese punch extra en los momentos difíciles pero logra desconcentrarte de a ratos. Es imposible no emocionarse al ver, pueblo tras pueblo, a miles de personas alentando a cada uno de los maratonistas como si fueran de su familia.

Los 30 mil corredores, cada uno con su estrategia, al llegar a la Loma Rompecorazones, sienten algo distinto al resto de los puntos clave del circuito. Algunos ya llegaban tocados y la caminaban, otros agachaban la cabeza y bracean. En cada uno de los repechos no terminas de saber si alcanzaste a superarla. Ya por el K33, arriba de la colina, toca la parte “fácil”. Correr 9K hacia abajo con los que queda en las piernas. En ese punto evalué mi estado de forma y los cuádriceps acusaban recibo del desgaste previo. Mantuve el ritmo y unos cuantos metros más adelante tocó tomar la decisión de intentar mantener.

congratsLos últimos kilómetros, agitados por el viento dentro de la ciudad de Boston, fueron los más difíciles para mí. Necesitaba concentrarme, un poco de silencio, y la hinchada no paraba de gritar y alentar a todos. A pesar de haber superado el muro y no tener calambres ni molestias fuertes, el ritmo comenzó a mermar. Quedaba poco, pensaba en el sueño que estaba cumpliendo, en los amigos, la familia y especialmente en mi madre que ese día cumplía años y no podía estar con ella, pero tenía una meta por delante y una medalla para regalarle.

A pesar de ir más lento, cada vez pasaba más corredores. Como no podía ser de otra manera, el último kilómetro te regala la última subida, un par de curvas y una avenida repleta de gente y banderas de todo el mundo con un arco pequeñito a la distancia que zancada tras zancada se vuelve más grande. Avanzar por la línea azul es un momento que no quieres que se acabe más, hasta que finalmente atravesé el famoso arco en Boylston Street.

La emoción me invadió, un grito de furia salió desde dentro de mis entrañas. Las lágrimas caían al mismo tiempo que una voluntaria me colgaba la medalla. Un sueño cumplido en 3:22:53”.

 

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