La triatleta argentina María Victoria Brasca comenzó a entrenar con Goodwill Runners ni bien se mudó a Bogotá. Decidió correr el IM 70.3 de Buenos Aires cuando, con su pareja, buscaba un evento que les permita visitar a su familia. “Estábamos decidiendo entre Pucón y Punta del Este cuando nos dijeron que se hacía IM Argentina y no lo dudamos”, comenta la analista financiera.

 

victoria bra“Mi preparación fue larga, más de un año de entrenamiento de triatlón, varios eventos de distancia olímpica y sprint para llegar a mi primer 70.3. Creo que esa fue una de las claves para poder hacer la carrera tranquila y muy confiada”, informa Victoria. “Acomodar los entrenos con el horario de trabajo requiere una estrategia aparte: Cuando nos reunimos con Will planeamos hacer dos picos de entrenamiento y tratar de hacerlos coincidir con momentos en los que no tenga que pasar muchas horas en la oficina. El primero coincidió con el del grupo que iba al 70.3 de Panamá. Creo que esa fue la parte que más disfruté porque no hay nada más lindo que entrenar en grupo. Ya en el segundo pico, en el que supuestamente estábamos “solos” siempre  estuvo Will o hubo algún compañero con nosotros, haciendo miles en el Parque del Virrey o jalando en alguna crono, y esas cosas son las que siempre te quedan en el corazón, y salen en la carrera a darte fuerzas”, agrega.

 

Brasca llegó a Buenos Aires con un buen entrenamiento. “No tenía dudas que lo iba a llegar a la meta, pero quería terminarlo entera y feliz. Según mis cálculos, podía terminarlo en 6:15hs, tenía ese número en la cabeza. La previa la viví con mucha ansiedad, sobretodo el viaje, tenía que dejar listas mis cosas y me daba miedo olvidarme algo. Físicamente tuve un esguince 4 semanas antes de viajar y eso también me preocupaba, porque se me seguía inflamando cada vez que corría. Cuando el viernes a la Expo y me dieron mi número me olvidé de todo y ahí empezó la carrera en mi cabeza! La noche anterior a la carrera hablamos con Will y repasamos temas claves. Estaba lista”, relata la atleta de 35 años.

 

victoria brascaEl domingo 6 de marzo con el amanercer comenzaron a llegar a Nordelta, en el municipio de Tigre, cientos de deportistas de todas partes del mundo y María Victoria se dio el gusto de debutar en el primer Half Ironman oficial en Argentina como local. “La natación fue muy linda, nadamos con wetsuit, en un lago casi sin corriente, un clima fabuloso. Me lo tomé con calma y lo disfruté. Estaba muy preparada para el ciclismo, tenía mucho entrenamiento, pero en la carrera siempre te sorprende y se puso muy ventoso, me acordé de lo que habíamos hablado con Will y me cuidé porque todavía me quedaban 21K de CAP. Mi tiempo de bici fue un poco más lento de lo esperado, pero la estrategia seguía intacta. Las transiciones las hice con mucho cuidado, porque el terreno era irregular y mi tobillo todavía no estaba lo suficientemente fuerte. De casualidad me tocó un muy buen puesto, al lado del de los PRO que hizo todo más fácil. Cuando salí a correr supe que nada podía sacarme la carrera, ya solo dependía de mí y me emocioné desde el K1. Yo se que la gente se emociona cuando llega, pero a mí me agarró ahí. En la carrera también golpeaba un poco el viento, pero no tanto como con la bici y la gente alentaba todo el tiempo, así que pude hacerla según lo esperado”, rememora Brasca que completó la competencia en 6:28:30.

 

“Yo creo que el aprendizaje es la experiencia completa, desde el primer entrenamiento hasta que te cuelgas la medalla es un viaje de crecimiento y yo me llevo a todos los monstruos y princesas que me acompañaron en el camino. Estoy más que conforme, terminé muy bien físicamente y la correría mil veces más”, comparte la Goodwill Runner que proyecta volver a hacer la travesía Bogotá-Medellín en bici este año y correr la media maratón de Medellín al llegar, para luego cerrar 2016 en IM 70.3 de Cartagena en diciembre.