El domingo 4 de septiembre se disputó la segunda edición del Medio Maratón de Bucaramanga. Harrym Ramírez se dio el gusto de correr de local y obtener su mejor registro en la distancia al cronometrar 1:43:54.

Como no podía ser de otra manera, el GWR nos regaló su experiencia sobre competir por las calles de su niñez:

 

“Elegí correr 21K en Bucaramanga porque es mi ciudad natal. Quise sentir que estaba corriendo por todos los espacios que me vieron crecer, y además porque cuadra dentro de mi preparación para la maratón de Venecia, que es mi próxima meta”, confiesa el fotógrafo que posee un PB de 44:50 en 10K.

Harrym antes de largar los 21K.

Harrym antes de largar los 21K.

“Empecé a correr en 2013 porque quería mejorar un dolor constante de espalda y porque me di cuenta que no tenia buenos hábitos de vida. Unos meses después, en preparación para mi primer ultra maratón decidí buscar a Will Vargas, porque era un evento muy grande y quería prepararme muy bien. Descubrí que correr en grupo, con compañeros de equipo más fuertes es lo único que va a hacer que uno pueda mejorar. Tener un referente constante de como estas, de quien es más rápido y más lento que tú, ayuda a mejorar, pues cuando el que iba despacio te alcanza algo está haciendo el bien, y cuando alcanzas al ligero, algo estás haciendo bien. Es bueno tener esos referentes arriba y abajo”, esgrime el atleta que ha completado un IM 70.3 y un full Ironman.

“Trato de entrenar siempre con el equipo, muy temprano y si no puedo lo hago en la noche. Mi novia entiende tranquila y me apoya si necesito estar lejos de casa. Me queda muy difícil hacer mis entrenamientos completos los domingos, puesto que casi siempre tengo una producción el sábado que se extiende hasta muy tarde, pero compenso yendo los lunes”, explica Ramírez sobre como organizar los entrenos con su trabajo como dueño y fundador de Memento Photo studios, encargada en hacer producción audiovisual y estrategias de marketing para PyMES. “De la rutina me gusta mucho el trabajo en la pista, es lo que mas disfruto. Lo mas difícil es el trabajo de fuerza, donde hay que correr en subida!”, agrega el GoodWill Runner.

“Mi objetivo al llegar a la media maratón no era otro que hacer un buen papel en preparación para el 42K. Fue muy duro correr esta carrera, porque por trabajo apenas pude viajar la noche anterior a Bucaramanga. Llegué a la ciudad a las 4:45 AM después de estar en un bus de servicio intermunicipal 8 horas. Dormí unos 30 minutos y salí hacia la linea de carrera”, relata Harrym.

Harrym con su medalla finisher.

Harrym con su medalla finisher.

“El evento  es muy joven así que aun estaba un poco desordenada la salida, pero llegué a tiempo y no tuve que esperar mucho. Mi plan fue mantener muy firme el paso por KM, lo cual se hizo muy difícil por el terreno tan variable. Tuve que acomodar el plan y hacer un paso un poco más fuerte al inicio de la carrera para ganar tiempo y hacer un esfuerzo muy grande al final para mantenerme por encima de 5:00 pues la segunda mitad presenta una subida constante. Por suerte conté con dos pacers que llevaban un ritmo de carrera muy solido y a quienes no perdí de vista durante casi 15 km. Si saber que me prestaron tanta ayuda a ellos les agradezco”, reconoce el runner que lleva completados cuatro maratones.

“Correr en Bucaramanga me mantuvo alegre, ver cada sitio que recordaba de mi infancia hizo que sintiera que estaba corriendo acompañado del recuerdo de mi niñez”, añade Harrym que el próximo 23 de octubre buscará batir su crono en el Maratón de los canales en Italia.

 

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