¿42195 metros te parecen suficiente? Ximena Corrales Acevedo luego de tres maratones tuvo la chance de debutar en ULTRA y no la desaprovechó. Viajó a Sudáfrica, a correr Two Oceans, la exigente prueba de 56 km que une los océanos Atlántico e Indico y que se realiza desde 1970, reuniendo a deportistas de todas partes del mundo.

 

“Cuando te apasiona correr, siempre te estás preguntando justo cuando terminas tu última carrera,  cuál será la siguiente, qué hay nuevo para hacer, y hasta que no te respondes no quedas tranquilo y ya cuando decides tu siguiente meta, comienzas a planear, a entrenar, a responder preguntas de cómo mejorar tus tiempos, cómo no cometer errores anteriores.

 

image5Así nace correr mi primera Ultra Maratón.  Aún lesionada con una fractura por estrés de la tibia, al finalizar con  mi mejor tiempo 4:13 en los 42K de Chicago 2015, llega de manera inusual la invitación de OldMutual a participar en su concurso, donde nos inscribimos más de 1.500 corredores, y solo fuimos seis los que conformamos el Team Colombia 2016.  Aunque tenía la potestad de seleccionar correr 21k, escogí 56 K.  ¿Por qué?  Fue la pregunta que me hacía muchas veces, por qué quería correr 56, si podía hacer 21 y sería más sencillo.

Algo de locura debe haber cuando te enfrentas a un reto como éste, pudiendo hacer algo más alcanzable, algo ya conocido.  A la vez es el motor que te hace levantar diariamente a entrenar, con esa pasión, con esas ganas de lograr algo realmente nuevo.

 

Aunque  Diciembre es  oficialmente el mes que se conforma el Team Colombia, yo arranco un mes después el plan de entrenamiento, antes de eso debo tener múltiples visitas a médicos, exámenes, terapias, ejercicios de fortalecimiento, spinning, horas en elíptica, que eran lo que realmente me permitirían  recuperarme de la fractura de la tibia, oficialmente salgo a correr el 6 de enero, esto ya me daba tan solo 10 semanas para entrenar, un “handicap”  ya iniciando, para entrenar a una maratón como mínimo debes comenzar el plan  18 semanas antes, siguiente pregunta, con 70 días de anticipación podría lograr un buen entrenamiento?

 

image2Diez semanas intensas de entrenamiento, con promedio de 120 km semanales, iniciando el día a las 4:20 am,  dos veces a la semana se corría en la mañana y en la noche, sábados y domingos fondos entre 28 y 35 km, incluyendo múltiples subidas y bajadas, porque CapeTown vislumbraba en el kilómetro 32 y en el 46 dos subidas fuertes, a las que había que enfrentar con un entrenamiento especialmente diseñado para no sucumbir en lo que  puede ser el terror de cualquier corredor, una subida justo cuando ya se acaban las fuerzas.  Si a esto adicionas que lo máximo corrido son 42K, y recuerdas cada llegada a la meta, que no das más, la cabeza te da vueltas de cómo vas a lograr 14 kilómetros más en el punto más álgido del cansancio.

 

Así venían dándose las primeras semanas, con la mayor de las ganas, entusiasmo, finalmente ser seleccionada para representar al país, viajar  por primera vez a Suráfrica, contar con todo el apoyo económico y logístico de OldMutual para ser la estrella, si estrella pues adicionalmente semana a semana eras filmada por cámaras, periodistas, y revelabas tu hazaña para lograr este gran reto, rápidamente eras una figura en las redes sociales, lo que ayudaba aún más a que personas cercanas y no tan cercanas, te hicieran sentir lo especial que eras, te animaran te siguieran, te acompañaran.  Era algo como un sueño hecho realidad.  Jamás bajaba la pasión, jamás me rendía, jamás dejaba de colocar mi entrenamiento como la base para lograrlo.

 

El extremo entrenamiento en tan corto tiempo pasa la factura, la sexta semana comienza con un dolor en los pies, un dolor que fue aumentando, que me llevó a una nueva rutina de médicos, y exámenes, acupuntura, terapias, y a la vez a sentir pánico, miedo, angustia de no lograrlo.  Lo que parecía algo leve se complicaba con el pasar de los días, y no había una solución mágica, había que parar de correr.  Se te abre un mar de incertidumbres, una nostalgia y a la vez una voz interior que debes continuar.  Durante las últimas tres semanas, no corrí, así, no corrí, y tomé la decisión de seguir haciendo fortalecimiento, gimnasio, bicicleta, pero no correr.  El último examen 5 días antes de viajar a CapeTown, el diagnóstico  ya descartó fractura por estrés en los dos pies, sin embargo no había seguridad que pudiera terminar sin que el dolor se intensificara, el dolor se mantenía.  Medicamentos, terapias, hielo, manejo mental, eran mis herramientas con las que enfrentaría la última semana.

 

Finalmente llegó el momento de tomar el avión rumbo a Sudáfrica. La llegada a CapeTown es aún más mágica porque su gente, sus paisajes y el ambiente de carrera te hacen vibrar con mayor intensidad. No hay duda alguna que quiero correr, que quiero lograrlo, con cada día que se acerca la carrera ,estaba más comprometida.

 

image3El viernes antes de la carrera, me quiebro, tuve una migraña de 14 horas, que no me dejaba ni pensar, me sentía muy mal, supongo que era el mismo estrés, por lo que se volvía cíclico pues no hay manera de sentir algo diferente, estás a portas de correr 56K y no sabes si lo vas a lograr.

 

El día del evento inicia a las 4:00 AM. Despierto como nueva, con toda la energía, con toda la pasión con las ganas de correr, y así lo hice.  Me paré frente a la salida, y con mi música, solo lindos recuerdos, y una seguridad en mí que fueron mis motores para salir a correr.  Me gocé cada kilómetro, reiteraba la pasión, conocer el mundo corriendo es una sensación que solo los que lo hemos hecho sabemos lo que es.  Correr al lado de múltiples personas, diferentes edades, nacionalidades, intereses, te hace sentir grande.

 

Decidí partir la carrera en 6 carreras de 10 km, y funcionó; celebré cada llegada a los 10.  Cuando se acercó la montaña, decidí pensar que era subir “Patios”, que lo hice muchas veces en mi entreno, y así lo superé sin desfallecer, la bajada me transporté en los entrenamientos en el “Parque Nacional” y nuevamente funcionó. Sobrellevar los 42.1K me indicaba que acababa de pasar el límite conocido y tanto mi cuerpo como mi mente estaban listos para continuar los 14K faltantes.  La cabeza y el corazón fueron lo que me hicieron llegar, no tuve ningún dolor en los pies, ningún calambre,  no desfallecí ni un minuto, jamás paré, terminé en el tiempo que me había propuesto, menos de 6 horas: 5:59.

 

Que dirá la historia, ¿cuál será la siguiente página que escribirá en este andar?.  Una pregunta con la que me acuesto, una pregunta con la que me levanto. Aún no logro responderme cuál es mi siguiente reto, pero de seguro ya vendrá y podré comenzar de nuevo”.

 

¿Querés correr una Ultra Maratón? Cuéntanos cuál es tu carrera soñada.